Entradas

Advertencia

Imagen
  Escribir y publicar rompe la sacralidad del silencio con pedantería. Pretender que otro preste atención a mis ideas me provoca una vergüenza al límite del asco. Dejarlas pétreas en las páginas como si tuviesen algún mérito. Nada de eso, mis textos que se quemen. Por lo demás, todo texto desaparecerá eventualmente, al menos mientras este mundo y no otro los contenga. A otro perro con ese hueso de la eternidad literaria. A mí no vale la pena leerme. No sé muy bien qué es lo que escribo. Padezco de una duda paralizante, un escepticismo que embota y embrutece.     Mis ideas son contradictorias, otras frívolas, las tengo también falsas y otras tan profundas, metafísicas y grandilocuentes que no he encontrado a quien no termine aburriendo. Yo mismo no logro sostenerlas más allá de los impulsos iniciales del entusiasmo de la novedad. No hay un sistema de pensamiento, hay un mamotreto de recortes eclécticos y variopintos. Un collage como viñetas de una tira cómica. No se trata ...

The Banshees of Inisherin

Imagen
Qué le importa a Dios un burro? Qué le importa a Dios la música? Ser el bueno del pueblo. Aburrido, ramplón. Pero de buen corazón.  O querer trascender, la grandeza del espíritu que quiere perpetuarse en la obra “eterna”.  

Quid

Imagen
 

Tópicos

Imagen
  Anda la osa: "Un método a partir del cual podamos razonar sobre todo problema que se nos proponga". Así "Tópicos" es algo así como el Anillo Único de las ciencias: "For dialectic is a process of criticism wherein lies the path to the principles of all inquiries". 

Savater dixit

Imagen
  Contra el "maniqueismo barato" y un palo a la izquierda: " La mitología de que con tal de evitar a la derecha todo está justificado es la ruina política de España [remplace por su país, si aplica] desde hace años. Y en eso estamos. " 

La banalidad del mal y el intelectualismo socrático

Imagen
 Tal vez la línea entre "buenos y malos" es simplemente un profundo error intelectual, la suma de todo sesgo y prejuicio. No somos esencialmente malos como entes demoniacos, más bien miopes y torpes. Nuestros enemigos, como nosotros, también están condenados al anhelo del bien. Ahora, si las cosas son así, entonces debemos levantar la bandera de una diplomacia radical. Cruzar fronteras de todo orden para defender los propios intereses pero cuidando el tono para llegar a acuerdos y pactos de no agresión. Un diálogo intelectual en el sentido prístino de los términos, como dos científicos desinteresados en mezquindades del mundo, sólo concentrados en la verdad.

Asedio

Imagen